Decálogo del comensal entusiasta


Descubrir los sabores de la ciudad es un plan fascinante, lleno de momentos gloria y grandes decepciones, sin embargo, siempre será una vivencia estimulante. A continuación, diez recomendaciones nacidas de la experiencia de dos exploradoras y comensales entusiastas.

“Tenemos una filosofía común para aproximarnos a la ciudad y eso es lo que queremos compartir”, afirma la periodista Zinnia Martínez, cuando emprendió la tarea de resumir su experiencia como insaciable viajera de su propia ciudad, junto a la autora de este texto.

A continuación diez recomendaciones para quien desee saborear el complicado mundo que le rodea desde otra perspectiva, aspectos nacidos del ensayo y error y por supuesto, de una incansable búsqueda del disfrute y estimulación de los sentidos.

1.- Todo lugar está sujeto a explorarse bajo un tema de interés.

Concentrarse en un tema en específico facilita cualquier recorrido que se quiera establecer. Cualquier excusa es buena, una película, un libro, un hecho religioso, lo importante es tener claro qué deseamos lograr buscar y enfocarse. No hay temas malos ni buenos, acertados o inciertos, cursis, ridículos o excepcionales. Solo hay lugares que responden a un interés. Eso puede hacer mucho más placentero el viaje.

2.-No compare. Muestre respeto por las diferencias y sea agradecido.

Cuando se compara siempre hay alguien que sale perdiendo. Al momento hacer un recorrido, intente no comparar lo que se encuentra con su casa, su país, su cultura, entienda que entre tantos millones de seres humanos, son infinitos los modos de ver el mundo y de asumirlo. Aunque no esté de acuerdo, muestre respeto, a fin de cuentas el visitante es usted. Intente observar sin prejuicios, ni malas caras o expresiones peyorativas. Finalmente, agradezca. Los buenos modales hacen la diferencia.

3.- Mantenga la mente abierta

El prejuicio es una limitante mayor que un defecto físico o la falta de dinero. Dejamos de aprender y hacer descubrimientos, por el solo hecho de cerrarnos a lo nuevo, incluso, puede que no nos guste determinado tipo de comida, pero por qué decir que no nos gusta si ni siquiera lo hemos probado. Cualquier sugestión puede traducirse en aquello de la profecía auto-cumplida: si piensas que te vas a enfermar, te vas a enfermar y si piensas que no te va a gustar, no te va a gustar.

4.- No se deje llevar por las apariencias, pero estuche su intuición.

“Si te pierdes la comida la callejera, entonces te has perdido todo. Puede ser lo mejor de una país y aunque parezca extraño, muchas veces es más segura que un espagueti con Boloña de un hotel 5 estrellas” expresa el chef Anthony Bourdain. No deje de entrar a un lugar porque le parezca fea la decoración o porque no luce suntuosa, eso sí, escuche su intuición si un lugar no le da buena vibra, simplemente pase de largo.

5.- El precio no es proporcional a la calidad.

El alto precio no es sinónimo de calidad, pero tampoco los bajos precios se traducen en baja calidad. Aquí no hay nada determinante, más allá de probar según las medidas de las posibilidades y gustos de cada quien.

6.- Infórmese y/o prepárese sobre el sitio al que vas.

La información es crucial, horarios, documentos, costos, vacunas y pare de contar. Actualmente, existe infinidad de fuentes de consulta, guías, páginas web, prensa, programas de televisión. En Venezuela, puede encontrar desde la Guía de Valentina Quintero, la Climax de restaurantes de Pedro Mezquita, las guías turísticas publicadas por estados y municipios, además de direcciones de twitter, blogs.. Esto evitará malos ratos y gastos innecesarios, es posible, logre ubicarse en el lugar exacto en el momento justo.

7.- Beba agua mineral.

Siempre tome agua embotellada, aunque aseguren que puede beber agua del grifo. La principal causa de enfermedades estomacales comienza por la ingesta de agua contaminada.

8.- Escoja el lugar más concurrido.

Aquella creencia de que si un lugar está lleno es por algo, nunca fue tan cierta. Los lugareños por lo general saben donde se come mejor, basta con observar dónde y qué comen. Algún motivo los lleva a seleccionar un lugar en especial, esa es una pista valiosísima.

9.- Referencias o información pueden provenir de cualquier lado.

La información puede proceder de los lugares insospechados, desde recomendaciones escritas, cuentos de amigos o conocedores, películas, redes sociales, inclusive en la barra de un bar. Hay que estar atento, apuntarlo y luego confirmar los datos.

10.- Déjese sorprender! Contagie a los otros. Disfrute!

No pierda su capacidad de asombro, la alegría del descubrimiento es estimulante. Es imposible saberlo todo y justo ahí radica el encanto. Por otra parte, comparta su experiencia, conforme un grupo o identifique a la persona que mejor se adapte a este tipo de actividades. El resto es solo disfrutar, descubrirá que no hay lugar, ni persona aburrida en el mundo, solo hay que saber mirar.

Las comensales entusiastas:

Zinnia Martínez, periodista, autora del blog Diario de una comensal caraqueña que se aburría.

Vanessa Rolfini, periodista / cocinera, autora del blog Historias de sobre mesa

Texto publicado en la revista Sala de Espera. Junio 2011.

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